lunes, 21 de noviembre de 2011

"Un tal Jesus" ¿Católico?


A los alumnos se les ha dicho que “Un tal Jesús” es una enseñanza compatible con la Iglesia, que un pequeño número de “católicos” cree que es verdad. ¿Puede uno creer en la propuesta de “Un tal Jesús” y considerarse católico? Comparemos como presentan “Un tal Jesús” y la Iglesia Católica tres puntos claves de la Fe.

1) ¿Es el Moreno compatible con el Jesús católico?
La definición de quienes somos depende de como contestemos la pregunta de Jesús “y Uds ¿quien dicen que soy? Por lo tanto nada mejor para definir si “Un tal Jesús” es “católico” nada mejor que verificar quien dice que es “el Moreno”.
Lamentablemente, no es fácil encontrar una definición en los comentarios o en el programa, menos en el texto de la historia. Pero intentemos bucear en estas oscuridades.

Comentario al capítulo 7
Jesús, como todo hombre, fue comprendiendo a lo largo de su vida, en contacto con los demás, y partiendo de distintas experiencias, lo que Dios quería de él. Todo esto fue un proceso que los relatos evangélicos concentran en el momento del bautismo de Jesús, cuando él, sensible ante la personalidad y el mensaje de Juan, tendría una decisiva experiencia interior.

Jesús se siente elegido para una misión



Comentario al capítulo 8
Juan tuvo que tener una influencia decisiva sobre Jesús



Comentario al capítulo 12
Jose tuvo que tener una decisiva influencia sobre Jesús. No hay ningún fundamento -histórico ni teológico- para las imágenes que presentan al esposo de María como un hombre anciano, callado, sin vitalidad.



Comentario al capítulo 22
Jesús, un campesino nada familiarizado con esa lengua culta y además hombre de pocas letras, titubearía al leer en público.

Comentario al capítulo 23
En la sinagoga de Nazaret, Jesús dio un paso importante en la maduración de su conciencia. Aplicarse a sí mismo la frase de Isaías “El Espíritu está sobre mí” era una forma de reconocerse profeta, en la tradición de todos los profetas que le habían precedido.

Comentario al capítulo 25
Frente a los conocimientos que tendría un hombre como Mateo, la cultura de Jesús resultaba notablemente inferior. 



Comentario al capítulo 67
Los evangelios sitúan en Cesarea de Filipo la aceptación por Jesús de su misión de Mesías. Hasta ese momento, Jesús, impulsado por el ejemplo de Juan el Bautista y apoyado por sus discípulos, se había presentado ante sus compatriotas como un profeta. Como profeta hablaba y actuaba, sintiéndose heredero de la tradición de Israel. En Cesarea, Jesús dio un nuevo paso. La libertad con la que interpretaba la Ley y con la que se presentaba como emisario del Reino de Dios que iba a cambiar la historia, le acercaron cada vez más a la conciencia de ser el Mesías. Como es imposible determinar un lugar y un momento concreto para ese salto en la evolución de su conciencia, los evangelistas lo situaron en el relato de Cesarea.



Cuando Jesús habla de la cruz, de su futura pasión, de su muerte, no se trata de una “profecía” en el sentido más limitado de esta palabra, como si Jesús fuera un adivinador de su propio futuro. Si así se entendiera, el final dramático que tuvo su vida, no sería un hecho histórico. Todo habría estado predeterminado desde fuera y sabido desde un principio. Lo que estas palabras de Jesús indicaron fue que, a partir de un cierto momento de su actividad pública, él empezó a contar con la posibilidad de una muerte violenta



Por todo esto, Jesús podía imaginar, casi con certeza, que le matarían, como habían matado a los profetas. 



Comentario al capítulo 72
lo mismo que él pudo también enamorarse.

Jesús, fiel a esta tradición, no pretendió nunca el monopolio de la acción mesiánica. Se reconoció en ese mesianismo pobre....



Comentario al capítulo 93
En los evangelios se lee que Jesús “predijo” su pasión en tres oportunidades, con más insistencia a medida que se acercaba el que fue su último viaje a Jerusalén. Son textos que hay que leer con cautela, para no sacar de ellos la conclusión de un Jesús adivino del curso de su propia vida, que sabía de antemano todo lo que le iba a suceder. Interpretarlo así, deshumaniza a Jesús y convierte su muerte en una obra de teatro. Como todo hombre, Jesús estaba al tanto de los riesgos que corría, pero no conocería las circunstancias ni los desenlaces. Y como todo hombre, se vio sorprendido por los hechos adversos y procuraría modificarlos. Todo parece indicar que Jesús contó con la muerte por apedreamiento (Mateo 23, 37), con que sería enterrado como delincuente en una fosa común (Marcos 14, 8), y con que inmediatamente después de su muerte, sus discípulos serían también violentamente perseguidos y muertos (Lucas 22, 35-38). También creyó que Dios no permitiría su fracaso, que no lo abandonaría. Sin embargo, las cosas no sucedieron como pensaba.



Comentario capitulo 124
la afirmación de que Jesús había resucitado, no entraban en el marco de creencias de sus amigos ni de Jesús mismo, que no podían ni imaginar una resurrección individual e inmediata



Comentario capitulo 144
La vida de Jesús no aparece como la de un hombre que lo tenía todo planeado de antemano. Y en esto radica el dramatismo de la historia que cuenta.



Resumiendo el Moreno es un hombre como todo hombre, que podría haberse enamorado de una mujer, de cultura inferior a Mateo, influido por Jose y por Juan el bautista, poco familiarizado con el hebreo y por ello titubeante en la sinagoga. Se siente primero elegido por Dios para una una misión, luego se reconoce profeta y termina aceptando la misión Mesiánica pero no tiene el monopolio de la misma. No conoce su futuro solamente intuye un final violento. No Imaginó su resurrección inmediata.



El catecismo de la Iglesia católica:
479 En el momento establecido por Dios, el Hijo único del Padre, la Palabra eterna, es decir, el Verbo e Imagen substancial del Padre, se hizo carne: sin perder la naturaleza divina asumió la naturaleza humana.
480 Jesucristo es verdadero Dios y verdadero Hombre en la unidad de su Persona divina; por esta razón Él es el único Mediador entre Dios y los hombres.
481 Jesucristo posee dos naturalezas, la divina y la humana, no confundidas, sino unidas en la única Persona del Hijo de Dios.
482 Cristo, siendo verdadero Dios y verdadero Hombre, tiene una inteligencia y una voluntad humanas, perfectamente de acuerdo y sometidas a su inteligencia y a su voluntad divinas que tiene en común con el Padre y el Espíritu Santo.
483 La encarnación es, pues, el misterio de la admirable unión de la naturaleza divina y de la naturaleza humana en la única Persona del Verbo.
619 "Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras"(1 Co 15, 3).
620 Nuestra salvación procede de la iniciativa del amor de Dios hacia nosotros porque "Él nos amó y nos envió a su Hijo como propiciación por nuestros pecados" (1 Jn 4, 10). "En Cristo estaba Dios reconciliando al mundo consigo" (2 Co 5, 19).
621 Jesús se ofreció libremente por nuestra salvación. Este don lo significa y lo realiza por anticipado durante la última cena: "Este es mi cuerpo que va a ser entregado por vosotros" (Lc 22, 19).
622 La redención de Cristo consiste en que Él "ha venido a dar su vida como rescate por muchos" (Mt 20, 28), es decir "a amar a los suyos [...] hasta el extremo" (Jn 13, 1) para que ellos fuesen "rescatados de la conducta necia heredada de sus padres" (1 P 1, 18).
623 Por su obediencia amorosa a su Padre, "hasta la muerte [...] de cruz" (Flp 2, 8), Jesús cumplió la misión expiatoria (cf. Is 53, 10) del Siervo doliente que "justifica a muchos cargando con las culpas de ellos" (Is 53, 11; cf. Rm 5, 19).



2) ¿Es “El Reino” del Moreno el mismo que el del Jesús católico?
Jesús nos enseño que el objetivo de nuestra vida es llegar al Reino de Dios. ¿Nos prometen el mismo Reino el Moreno y Jesús? Busquemos nuevamente en los comentarios
Comentario al capitulo 22
Así fueron proclamadas por Jesús en la sinagoga de Nazaret, donde se presentó el cumplimiento del Año de Gracia como el punto de partida para iniciar un cambio urgente en el país dada la gran diferencia que existía entre pobres y ricos.
Comentario al capitulo 24
. Jesús anunció que el Reino de Dios debe comenzar en la tierra borrando las diferencias entre pobres y ricos, entre hombres y mujeres, repartiendo equitativamente los bienes de la tierra, viviendo todos los seres humanos como hermanos y como hijos e hijas de un mismo Padre, con los mismos derechos y las mismas oportunidades. En la concepción de Jesús, cuando esto sucede, ha llegado el Reino de Dios.
Comentario al capitulo 28
Tampoco son las bienaventuranzas una fórmula de consuelo para el más allá, como si el Reino de Dios que Jesús anunció fuera equivalente al “reino de los cielos” en la otra vida. Si Jesús llamó dichosos a los pobres, si les dijo que se alegraran, fue porque iban a dejar de serlo, porque para ellos llegaba la justicia aquí en la tierra.



Jesús llamó feliz al pobre anunciando que Dios se ponía de su parte e iba a dejar de serlo.



Todo intento de combatir la pobreza, de suprimirla es, en la teología bíblica y en el mensaje de Jesús, un paso que hace avanzar el Reino de Dios aunque los que así actúen no crean ni en Dios ni en Jesús



Comentario al capitulo 97
Jesús habló del cumplimiento pleno del Reino de Dios, pero nunca llamándolo cielo.

Resumiendo el Reino de Dios del Moreno adviene por un cambio urgente en el país relacionado con la diferencia que existe entre pobres y ricos. Comienza borrando las diferencias. Entre pobres y ricos, mujeres y hombres repartiendo equitativamente los bienes de la tierra. Las bienaventuranzas se cumplen aquí. El Reino de Dios no equivale al Reino de los Cielos, avanza combatiendo la pobreza independientemente de la Fe en Dios.



El catecismo de la Iglesia Católica



1725 Las bienaventuranzas recogen y perfeccionan las promesas de Dios desde Abraham ordenándolas al Reino de los cielos. Responden al deseo de felicidad que Dios ha puesto en el corazón del hombre.
1726 Las bienaventuranzas nos enseñan el fin último al que Dios nos llama: el Reino, la visión de Dios, la participación en la naturaleza divina, la vida eterna, la filiación, el descanso en Dios.
1727 La bienaventuranza de la vida eterna es un don gratuito de Dios; es sobrenatural como también lo es la gracia que conduce a ella.
1728 Las bienaventuranzas nos colocan ante opciones decisivas con respecto a los bienes terrenos; purifican nuestro corazón para enseñarnos a amar a Dios sobre todas las cosas.
1729 La bienaventuranza del cielo determina los criterios de discernimiento en el uso de los bienes terrenos en conformidad a la Ley de Dios.
2859 En la segunda petición*, la Iglesia tiene principalmente a la vista el retorno de Cristo y la venida final del Reino de Dios. También ora por el crecimiento del Reino de Dios en el “hoy” de nuestras vidas.
*del Padrenuestro.



3)¿El Moreno nos indica el mismo camino para alcanzar el Reino de Dios que el Jesús de la Iglesia?

Capitulo 26
Jesús revolucionó esta arraigada idea religiosa proclamando, con palabras y acciones que para Dios no cuenta la moral, que Dios demuestra un amor especial a los considerados inmorales. Esta idea era escandalosa, representaba la disolución de toda “moral”

Capitulo 28
Además de expresar que la norma moral como criterio de la benevolencia de Dios no contaba para nada, anunció de qué lado estaba Dios en el conflicto histórico: del lado de los de abajo. 



Esa pobreza debe ser rechazada, combatida, eliminada. No es una fatalidad, es la consecuencia del abuso de unos seres humanos sobre otros.

Capitulo 67
Se había enfrentado a las autoridades, a los terratenientes. Se había relacionado con gente despreciada en la sociedad y les había abierto los ojos sobre su condición de marginados. Se había juntado con quienes eran considerados como subversivos, los zelotes. Estaba poniendo en pie un movimiento popular



Capitulo 90
Fe y religión no son lo mismo. La actitud religiosa «religa» al ser humano con Dios y lo hace dependiente de él. Una mentalidad religiosa espera de Dios lo que puede lograr con su propio esfuerzo o con la organización de los esfuerzos de otros y teme de Dios castigos por malas obras o por descuidos en los ritos religiosos. Una mentalidad religiosa “compra” la benevolencia de Dios haciendo méritos ante él con oraciones, sacrificios, votos, promesas, penitencias. Jesús de Nazaret enfrentó esta mentalidad, arraigada en todas las culturas, con una nueva visión de Dios. Jesús propuso una relación con Dios basada en la responsabilidad de la propia vida y en la solidaridad comunitaria. En las actitudes de libertad, madurez, compromiso histórico, equidad entre los seres humanos, superación de miedos religiosos, está la base humana de la que se nutre la actitud de fe, opuesta a la actitud religiosa.

Resumiendo el Moreno instauraba el Reino de Dios poniendo en pie un movimiento popular, enseñando la independencia de Dios basada en la responsabilidad de la propia vida y en la solidaridad comunitaria, actitudes de libertad, madurez, compromiso histórico y equidad ante los seres humanos. Para Dios no cuenta la moral. Dios esta de lado de lo de abajo. La pobreza debe ser rechazada.

Catecismo de la Iglesia Católica



La ley moral es obra de la Sabiduría divina. Prescribe al hombre los caminos y las reglas de conducta que llevan a la bienaventuranza prometida, y prohíbe los caminos que apartan de Dios.
La nueva Ley o Ley evangélica, proclamada y realizada por Cristo, es la plenitud y el cumplimiento de la ley divina, natural y revelada. Se resume en el mandamiento de amar a Dios y al prójimo, y de amarnos como Cristo nos ha amado. Es también una realidad grabada en el interior del hombre: la gracia del Espíritu Santo, que hace posible tal amor. Es «la ley de la libertad» (St 1, 25), porque lleva a actuar espontáneamente bajo el impulso de la caridad.
«La Ley nueva es principalmente la misma gracia del Espíritu Santo que se da a los que creen en Cristo» (Santo Tomás de Aquino).
La Ley nueva se encuentra en toda la vida y la predicación de Cristo y en la catequesis moral de los Apóstoles; el Sermón de la Montaña es su principal expresión.
El mérito es lo que da derecho a la recompensa por una obra buena. Respecto a Dios, el hombre, de suyo, no puede merecer nada, habiéndolo recibido todo gratuitamente de Él. Sin embargo, Dios da al hombre la posibilidad de adquirir méritos, mediante la unión a la caridad de Cristo, fuente de nuestros méritos ante Dios. Por eso, los méritos de las buenas obras deben ser atribuidos primero a la gracia de Dios y después a la libre voluntad del hombre.
La vida moral de los cristianos es indispensable para el anuncio del Evangelio, porque, conformando su vida con la del Señor Jesús, los fieles atraen a los hombres a la fe en el verdadero Dios, edifican la Iglesia, impregnan el mundo con el espíritu del Evangelio y apresuran la venida del Reino de Dios.









Conclusión:
Creo que es bastante claro que la respuesta a las tres preguntas es no. Se podrían analizar algunos otros aspectos también fundamentales que diferencia una visión de la otra, por ejemplo la existencia del infierno, la teología mariana el concepto de pecado original, redención y libertad humana, pero con esto por ahora me parece suficiente.
El Moreno y el Jesús de la Iglesia no son compatibles. Su Persona, su Reino y el camino para llegar al mismo son distintos sino opuestos. Quien cree en el Moreno no puede llamarse católico. Por algo los autores se muestran sonrientes y orgullosos de haber sido excomulgados. Esta no es la fe de la Iglesia.
Y no, no da lo mismo creer una cosa o la otra basta que nos amemos. Eso tampoco es católico.

Ahora que establecimos que no son católicos, podemos avanzar en otra pregunta:¿tiene razón? ¿Es el Jesús de la Iglesia el verdadero? ¿O la Iglesia no ha sabido, querido o podido ver que en realidad Jesús es el Moreno?
Pregunta que dejaremos para otra entrada.

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