A los alumnos se les ha dicho que “Un
tal Jesús” es una enseñanza compatible con la Iglesia, que un
pequeño número de “católicos” cree que es verdad. ¿Puede uno
creer en la propuesta de “Un tal Jesús” y considerarse católico?
Comparemos como presentan “Un tal Jesús” y la Iglesia Católica
tres puntos claves de la Fe.
1) ¿Es el Moreno compatible con
el Jesús católico?
La definición de quienes somos depende
de como contestemos la pregunta de Jesús “y Uds ¿quien dicen que
soy? Por lo tanto nada mejor para definir si “Un tal Jesús” es
“católico” nada mejor que verificar quien dice que es “el
Moreno”.
Lamentablemente, no es fácil encontrar
una definición en los comentarios o en el programa, menos en el
texto de la historia. Pero intentemos bucear en estas oscuridades.
Comentario al capítulo 7
“
Jesús,
como todo hombre, fue comprendiendo a lo largo de su vida, en
contacto con los demás, y partiendo de distintas experiencias, lo
que Dios quería de él. Todo esto fue un proceso que los relatos
evangélicos concentran en el momento del bautismo de Jesús, cuando
él, sensible ante la personalidad y el mensaje de Juan, tendría una
decisiva experiencia interior.
Jesús
se siente elegido para una misión.
Comentario
al capítulo 8
Juan
tuvo que tener una influencia decisiva sobre Jesús
Comentario
al capítulo 12
Jose
tuvo que tener una decisiva influencia sobre Jesús. No hay ningún
fundamento -histórico ni teológico- para las imágenes que
presentan al esposo de María como un hombre anciano, callado, sin
vitalidad.
Comentario
al capítulo 22
Jesús,
un campesino nada familiarizado con esa lengua culta y además hombre
de pocas letras, titubearía al leer en público.
Comentario
al capítulo 23
En
la sinagoga de Nazaret, Jesús dio un paso importante en la
maduración de su conciencia. Aplicarse a sí mismo la frase de
Isaías “El Espíritu está sobre mí” era una forma de
reconocerse profeta, en la tradición de todos los profetas que le
habían precedido.
Comentario
al capítulo 25
Frente
a los conocimientos que tendría un hombre como Mateo, la cultura de
Jesús resultaba notablemente inferior.
Comentario
al capítulo 67
Los
evangelios sitúan en Cesarea de Filipo la aceptación por Jesús de
su misión de Mesías. Hasta ese momento, Jesús, impulsado por el
ejemplo de Juan el Bautista y apoyado por sus discípulos, se había
presentado ante sus compatriotas como un profeta. Como profeta
hablaba y actuaba, sintiéndose heredero de la tradición de Israel.
En Cesarea, Jesús dio un nuevo paso. La libertad con la que
interpretaba la Ley y con la que se presentaba como emisario del
Reino de Dios que iba a cambiar la historia, le
acercaron
cada vez más a la conciencia de ser el Mesías. Como es
imposible
determinar un lugar y un momento concreto para ese salto en la
evolución de su conciencia, los evangelistas lo situaron en el
relato de Cesarea.
Cuando
Jesús habla de la cruz, de su futura pasión, de su muerte, no se
trata de una “profecía” en el sentido más limitado de esta
palabra, como si Jesús fuera un adivinador de su propio futuro. Si
así se entendiera, el final dramático que tuvo su vida, no sería
un hecho histórico. Todo habría estado predeterminado desde fuera y
sabido desde un principio. Lo que estas palabras de Jesús indicaron
fue que, a partir de un cierto momento de su actividad pública, él
empezó a contar con la posibilidad de una muerte violenta
Por
todo esto, Jesús podía imaginar, casi con certeza, que le matarían,
como habían matado a los profetas.
Comentario
al capítulo 72
lo
mismo que él pudo también enamorarse.
Jesús,
fiel a esta tradición, no pretendió nunca el monopolio de la acción
mesiánica. Se reconoció en ese mesianismo pobre....
Comentario
al capítulo 93
En
los evangelios se lee que Jesús “predijo” su pasión en tres
oportunidades, con más insistencia a medida que se acercaba el que
fue su último viaje a Jerusalén. Son textos que hay que leer con
cautela, para no sacar de ellos la conclusión de un Jesús adivino
del curso de su propia vida, que sabía de antemano todo lo que le
iba a suceder. Interpretarlo así, deshumaniza a Jesús y convierte
su muerte en una obra de teatro. Como todo hombre, Jesús estaba al
tanto de los riesgos que corría, pero no conocería las
circunstancias ni los desenlaces. Y como todo hombre, se vio
sorprendido por los hechos adversos y procuraría modificarlos. Todo
parece indicar que Jesús contó con la muerte por apedreamiento
(Mateo 23, 37), con que sería enterrado como delincuente en una fosa
común (Marcos 14, 8), y con que inmediatamente después de su
muerte, sus discípulos serían también violentamente perseguidos y
muertos (Lucas 22, 35-38). También creyó que Dios no permitiría su
fracaso, que no lo abandonaría. Sin embargo, las cosas no sucedieron
como pensaba.
Comentario
capitulo 124
la
afirmación de que Jesús había resucitado, no entraban en el marco
de creencias de sus amigos ni de Jesús mismo, que no podían ni
imaginar una resurrección individual e inmediata
Comentario
capitulo 144
La
vida de Jesús no aparece como la de un hombre que lo tenía todo
planeado de antemano. Y en esto radica el dramatismo de la historia
que cuenta.
Resumiendo
el Moreno es un hombre como todo hombre, que podría haberse
enamorado de una mujer, de cultura inferior a Mateo, influido por
Jose y por Juan el bautista, poco familiarizado con el hebreo y por
ello titubeante en la sinagoga. Se siente primero elegido por Dios
para una una misión, luego se reconoce profeta y termina aceptando
la misión Mesiánica pero no tiene el monopolio de la
misma. No conoce su futuro solamente intuye un final violento. No
Imaginó su resurrección inmediata.
El catecismo de la Iglesia católica:
479 En
el momento establecido por Dios, el Hijo único del Padre, la Palabra
eterna, es decir, el Verbo e Imagen substancial del Padre, se hizo
carne: sin perder la naturaleza divina asumió la naturaleza humana.
480 Jesucristo
es verdadero Dios y verdadero Hombre en la unidad de su Persona
divina; por esta razón Él es el único Mediador entre Dios y los
hombres.
481 Jesucristo
posee dos naturalezas, la divina y la humana, no confundidas, sino
unidas en la única Persona del Hijo de Dios.
482 Cristo,
siendo verdadero Dios y verdadero Hombre, tiene una inteligencia y
una voluntad humanas, perfectamente de acuerdo y sometidas a su
inteligencia y a su voluntad divinas que tiene en común con el Padre
y el Espíritu Santo.
483 La
encarnación es, pues, el misterio de la admirable unión de la
naturaleza divina y de la naturaleza humana en la única Persona del
Verbo.
619 "Cristo
murió por nuestros pecados según las Escrituras"(1
Co 15, 3).
620 Nuestra
salvación procede de la iniciativa del amor de Dios hacia nosotros
porque "Él nos amó y nos envió a su Hijo como propiciación
por nuestros pecados" (1
Jn 4,
10). "En Cristo estaba Dios reconciliando al mundo consigo"
(2
Co 5,
19).
621 Jesús
se ofreció libremente por nuestra salvación. Este don lo significa
y lo realiza por anticipado durante la última cena: "Este es mi
cuerpo que va a ser entregado por vosotros" (Lc 22,
19).
622 La
redención de Cristo consiste en que Él "ha venido a dar su
vida como rescate por muchos" (Mt 20,
28), es decir "a amar a los suyos [...] hasta
el extremo" (Jn 13,
1) para que ellos fuesen "rescatados de la conducta necia
heredada de sus padres" (1
P 1,
18).
623 Por
su obediencia amorosa a su Padre, "hasta la muerte [...] de
cruz" (Flp 2,
8), Jesús cumplió la misión expiatoria (cf. Is 53,
10) del Siervo doliente que "justifica a muchos cargando con las
culpas de ellos" (Is 53,
11; cf. Rm 5,
19).
2) ¿Es “El
Reino” del Moreno el mismo que el del Jesús católico?
Jesús
nos enseño que el objetivo de nuestra vida es llegar al Reino de
Dios. ¿Nos prometen el mismo Reino el Moreno y Jesús? Busquemos
nuevamente en los comentarios
Comentario
al capitulo 22
Así
fueron proclamadas por Jesús en la sinagoga de Nazaret, donde se
presentó el cumplimiento del Año de Gracia como el punto de partida
para iniciar un cambio urgente en el país dada la gran diferencia
que existía entre pobres y ricos.
Comentario
al capitulo 24
.
Jesús anunció que el Reino de Dios debe comenzar en la tierra
borrando las diferencias entre pobres y ricos, entre hombres y
mujeres, repartiendo equitativamente los bienes de la tierra,
viviendo todos los seres humanos como hermanos y como hijos e hijas
de un mismo Padre, con los mismos derechos y las mismas
oportunidades. En la concepción de Jesús, cuando esto sucede, ha
llegado el Reino de Dios.
Comentario
al capitulo 28
Tampoco
son las bienaventuranzas una fórmula de consuelo para el más allá,
como si el Reino de Dios que Jesús anunció fuera equivalente al
“reino de los cielos” en la otra vida. Si Jesús llamó dichosos
a los pobres, si les dijo que se alegraran, fue porque iban a dejar
de serlo, porque para ellos llegaba la justicia aquí en la tierra.
Jesús
llamó feliz al pobre anunciando que Dios se ponía de su parte e iba
a dejar de serlo.
Todo
intento de combatir la pobreza, de suprimirla es, en la teología
bíblica y en el mensaje de Jesús, un paso que hace avanzar el Reino
de Dios aunque los que así actúen no crean ni en Dios ni en Jesús
Comentario
al capitulo 97
Jesús
habló del cumplimiento pleno del Reino de Dios, pero nunca
llamándolo cielo.
Resumiendo
el Reino de Dios del Moreno adviene por un cambio urgente en el país
relacionado con la diferencia que existe entre pobres y ricos.
Comienza borrando las diferencias. Entre pobres y ricos, mujeres y
hombres repartiendo equitativamente los bienes de la tierra. Las
bienaventuranzas se cumplen aquí. El Reino de Dios no equivale al
Reino de los Cielos, avanza combatiendo la pobreza independientemente
de la Fe en Dios.
El catecismo de la Iglesia Católica
1725 Las
bienaventuranzas recogen y perfeccionan las promesas de Dios desde
Abraham ordenándolas al Reino de los cielos. Responden al deseo de
felicidad que Dios ha puesto en el corazón del hombre.
1726 Las
bienaventuranzas nos enseñan el fin último al que Dios nos llama:
el Reino, la visión de Dios, la participación en la naturaleza
divina, la vida eterna, la filiación, el descanso en Dios.
1727 La
bienaventuranza de la vida eterna es un don gratuito de Dios; es
sobrenatural como también lo es la gracia que conduce a ella.
1728 Las
bienaventuranzas nos colocan ante opciones decisivas con respecto a
los bienes terrenos; purifican nuestro corazón para enseñarnos a
amar a Dios sobre todas las cosas.
1729 La
bienaventuranza del cielo determina los criterios de discernimiento
en el uso de los bienes terrenos en conformidad a la Ley de Dios.
2859 En
la segunda petición*, la Iglesia tiene principalmente a la vista el
retorno de Cristo y la venida final del Reino de Dios. También ora
por el crecimiento del Reino de Dios en el “hoy” de nuestras
vidas.
*del
Padrenuestro.
3)¿El Moreno nos indica el mismo
camino para alcanzar el Reino de Dios que el Jesús de la Iglesia?
Capitulo
26
Jesús
revolucionó esta arraigada idea religiosa proclamando, con palabras
y acciones que para Dios no cuenta
la moral, que
Dios demuestra un amor especial a los considerados inmorales. Esta
idea era escandalosa, representaba la disolución de toda “moral”
Capitulo
28
Además
de expresar que la norma moral como criterio de la benevolencia de
Dios no contaba para nada, anunció de qué lado estaba Dios en el
conflicto histórico: del lado de los de abajo.
Esa
pobreza debe ser rechazada, combatida, eliminada. No es una
fatalidad, es la consecuencia del abuso de unos seres humanos sobre
otros.
Capitulo
67
Se
había enfrentado a las autoridades, a los terratenientes. Se había
relacionado con gente despreciada en la sociedad y les había abierto
los ojos sobre su condición de marginados. Se había juntado con
quienes eran considerados como subversivos, los zelotes. Estaba
poniendo en pie un movimiento popular
Capitulo
90
Fe
y religión no son lo mismo. La actitud religiosa «religa» al ser
humano con Dios y lo hace dependiente de él. Una mentalidad
religiosa espera de Dios lo que puede lograr con su propio esfuerzo o
con la organización de los esfuerzos de otros y teme de Dios
castigos por malas obras o por descuidos en los ritos religiosos. Una
mentalidad religiosa “compra” la benevolencia de Dios haciendo
méritos ante él con oraciones, sacrificios, votos, promesas,
penitencias. Jesús de Nazaret enfrentó esta mentalidad, arraigada
en todas las culturas, con una nueva visión de Dios. Jesús propuso
una relación con Dios basada en la responsabilidad de la propia vida
y en la solidaridad comunitaria. En las actitudes de libertad,
madurez, compromiso histórico, equidad entre los seres humanos,
superación de miedos religiosos, está la base humana de la que se
nutre la actitud de fe, opuesta a la actitud religiosa.
Resumiendo
el Moreno instauraba el Reino de Dios poniendo en pie un movimiento
popular, enseñando la independencia de Dios basada en la
responsabilidad de la propia vida y en la solidaridad comunitaria,
actitudes de libertad, madurez, compromiso histórico y equidad ante
los seres humanos. Para Dios no cuenta la moral. Dios esta de lado de
lo de abajo. La pobreza debe ser rechazada.
La
ley moral es obra de la Sabiduría divina. Prescribe al hombre los
caminos y las reglas de conducta que llevan a la bienaventuranza
prometida, y prohíbe los caminos que apartan de Dios.
La
nueva Ley o Ley evangélica, proclamada y realizada por Cristo, es la
plenitud y el cumplimiento de la ley divina, natural y revelada. Se
resume en el mandamiento de amar a Dios y al prójimo, y de amarnos
como Cristo nos ha amado. Es también una realidad grabada en el
interior del hombre: la gracia del Espíritu Santo, que hace posible
tal amor. Es «la ley de la libertad» (St 1, 25), porque lleva
a actuar espontáneamente bajo el impulso de la caridad.
«La
Ley nueva es principalmente la misma gracia del Espíritu Santo que
se da a los que creen en Cristo» (Santo Tomás de Aquino).
La
Ley nueva se encuentra en toda la vida y la predicación de Cristo y
en la catequesis moral de los Apóstoles; el Sermón de la Montaña
es su principal expresión.
El
mérito es lo que da derecho a la recompensa por una obra buena.
Respecto a Dios, el hombre, de suyo, no puede merecer nada,
habiéndolo recibido todo gratuitamente de Él. Sin embargo, Dios da
al hombre la posibilidad de adquirir méritos, mediante la unión a
la caridad de Cristo, fuente de nuestros méritos ante Dios. Por eso,
los méritos de las buenas obras deben ser atribuidos primero a la
gracia de Dios y después a la libre voluntad del hombre.
La
vida moral de los cristianos es indispensable para el anuncio del
Evangelio, porque, conformando su vida con la del Señor Jesús, los
fieles atraen a los hombres a la fe en el verdadero Dios, edifican la
Iglesia, impregnan el mundo con el espíritu del Evangelio y
apresuran la venida del Reino de Dios.
Conclusión:
Creo que es
bastante claro que la respuesta a las tres preguntas es no. Se
podrían analizar algunos otros aspectos también fundamentales que
diferencia una visión de la otra, por ejemplo la existencia del
infierno, la teología mariana el concepto de pecado original,
redención y libertad humana, pero con esto por ahora me parece
suficiente.
El Moreno y el
Jesús de la Iglesia no son compatibles. Su Persona, su Reino y el
camino para llegar al mismo son distintos sino opuestos. Quien cree
en el Moreno no puede llamarse católico. Por algo los autores se
muestran sonrientes y orgullosos de haber sido excomulgados. Esta no
es la fe de la Iglesia.
Y no, no da lo
mismo creer una cosa o la otra basta que nos amemos. Eso tampoco es
católico.
Ahora que
establecimos que no son católicos, podemos avanzar en otra
pregunta:¿tiene razón? ¿Es el Jesús de la Iglesia el verdadero?
¿O la Iglesia no ha sabido, querido o podido ver que en realidad
Jesús es el Moreno?
Pregunta que
dejaremos para otra entrada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario